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Comunicados sanitarios

Reportes de nuestra Clínica Médica

Resumen preparado por la Dra. Graciela D'Apolito, de la Clínica Médica del Colegio Ward.

Resumen del 04-08-20
Fuente: Organización Mundial de la Salud (OMS), Organización Panamericana de la Salud (OPS), Instituto de Salud Pública y Medicina Preventiva de la Facultad de Medicina de la UBA, Asociación de Antropología Biológica Argentina, Núcleo de Antropología y Salud de la Universidad de Chile, Facultad de Filosofía y Letras, Sección de Antropología Biológica de UBA, CONICET, Ciencias Sociales en Acción Humanitaria para el Desarrollo de UNICEF.
TemaAntropología, Salud y Enfermedad
Desde siempre el hombre ha padecido epidemias, guerras, catástrofes. Como especie humana sabemos de qué se trata, el homo sapiens sapiens se ha mostrado más frágil que nunca.
En este contexto es difícil mantener la serenidad, hay confusión y desconcierto, el miedo es un mecanismo de defensa que nos mantiene alerta. Durante la vida el ser humano fue limitado por traumas, pero si no evaluamos, analizamos y comprendemos las causas estamos condenados a que se repita.
Luego de una pandemia o una guerra, el hombre, sin saberlo, produce una revolución biológica y cultural mediante saltos a lo desconocido. Con el tiempo, el ser humano ha profundizado en la creatividad humana para superar el trauma, y tiene la capacidad de adaptarse, transformando la desgracia en experiencia, la humanidad se reorganiza.
Durante la gripe asiática en 1957, la mirada ante la epidemia era como una tormenta, debía pasar. Ahora la actitud es distinta, es global, el planeta intenta salvar la salud de todo el mundo.
Junto a la epidemiología, la matemática y la informática que analizan el movimiento del virus, la antropología biológica, médica y social, junto a la psicología y la sociología, acompañan la dinámica, la evolución, la expansión del virus y los comportamientos de la humanidad ante la pandemia.
Distintas corrientes de investigación antropológica estudiaron la pospandemia de la gripe española de 1918-1919, en conjunto con la finalización de la Primera Guerra Mundial, observando cambios como:
-una revolución demográfica, con aumento de nacimientos en una población más reducida pero más sana con mayor capacidad reproductiva.
-reivindicación de lo humano con prioridades en todos los ámbitos, desde el hogar, el trabajo, la diversión, hasta la política mundial.
-el universalismo, la aspiración más noble del ser humano, reconsiderar la manera de estar en el mundo, con una explosión de prosperidad, innovación y euforia en todos los planos sociales, formando parte de la naturaleza humana luego del sufrimiento.
-la sociedad en un todo reaccionó con el silencio, archivó en sus mentes lo padecido en la guerra y la Pandemia, apostando al olvido y destacando el instinto de supervivencia. Incluso, lo padecido fue ocultado en la expresión literaria hasta el año 1968.
La OMS reconoce el valor del comportamiento humano en el manejo de las pandemias, el cual desempeña un papel importante en la disminución y detención de la propagación de la enfermedad hasta un 80%.


Resumen del 16-07-2020
Fuente: Ministerio de Salud, Organización Mundial de la Salud (OMS), Secretaria de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sedronar), Instituto Gino Germani de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, Estudios Epidemiológicos en Salud Mental de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
TemaCOVID-19: Abuso de fármacos y sustancias psicoactivas
Distintos fármacos forman parte de la dieta diaria de muchos argentinos acostumbrados al consumo de medicamentos, a veces en forma rutinaria sin un diagnóstico o tratamiento médico que lo justifique. Un estudio nacional detectó un aumento del uso de drogas psicoactivas como el alcohol (61%), el tabaco (40%), la marihuana (16%) y psicofármacos (13%). Todas estas son sustancias que producen una alteración en el sistema nervioso central, modificando la conciencia, el estado de ánimo o los procesos de pensamiento.
Se debe tener en cuenta que el mal uso y abuso puede causar efectos perniciosos para la salud: reacciones adversas o tóxicas con daño hepático previo, o en personas con factores de riesgo, como obesidad y diabetes.
La mayoría de los fármacos ya sea antibióticos, antiinflamatorios, analgésicos, requieren una metabolización hepática, por lo cual necesitamos una indicación médica para el uso en dosis y plazos. También debemos saber que cualquier fármaco legal, inclusive los que tienen componentes naturales o vitaminas, pueden no producir daño en una persona y sí en otra.
En este contexto de pandemia, hay parámetros a tener en cuenta: factores como inseguridad laboral, impacto negativo del aislamiento social, entorno familiar, falta de atención psicológica o psiquiátrica, cierre de espacios comunes, falta de actividad física, etc. Todo esto puede generar alteraciones en el ánimo con ansiedad, depresión, sensación de soledad, alteraciones en el sueño, insomnio, estrés, llevando a la automedicación. En otros casos, en pacientes con indicación médica previa, hay una ampliación absolutamente justificada del uso de psicofármacos como ansiolíticos, relajantes o sedantes, siempre bajo supervisión de un profesional.
La ansiedad y la necesidad de relajación fueron los motivos para justificar los cambios en los patrones de consumo. Lo característico es que el consumo de alcohol aumentó en adultos entre 35 a 44 años pasando de un 4,6% a un 18%, y disminuyó en adolescentes entre 18 y 24 años por falta de salidas y eventos sociales.
También se observó la dificultad para acceder a ciertas sustancias de consumo habitual, las cuales fueron reemplazadas por otras como alcohol y psicofármacos. En este contexto de enfermedad Covid-19, todas estas drogas psicoactivas, por ejemplo, la nicotina y la marihuana, empeorarían la función pulmonar. Además, los opioides disminuyen el nivel de oxígeno en sangre, especialmente para el cerebro. A su vez, las metanfetaminas aumentarían los efectos adversos en pacientes con Covid-19, al contraer los vasos sanguíneos.
Para el post encierro se analizan:
- medidas de contención y dispositivos de Salud Mental
- controlar consumo de sustancias y mayor atención psicológica

Canales de asistencia anónima las 24 hs.:
Servicio de asesoramiento: línea 141.
Chat on-line: http://www.sedronar.gov.ar
E-mail: orientac@sedronar.gov.ar


Resumen del 14-07-2020
Fuente: Ministerio de Salud, Asociación Odontológica Argentina (AOA), Sociedad Argentina de Periodontología, Comité de Emergencia Epidemiológica de la Facultad de Odontogía UBA, Confederación Odontológica de la República Argentina (CORA), Colegio Odontológico de la Pcia. de Córdoba.
TemaCovid-19: La importancia de la salud bucal
La higiene bucal es algo muy importante para la salud, dado que la boca es una puerta de entrada para toda clase de gérmenes, incluido el nuevo coronavirus. Esto es especialmente importante hoy, más que nunca, en este contexto de pandemia, donde trascurrirá más tiempo del recomendado hasta la próxima visita al dentista.
El virus en la boca encuentra una alta densidad de receptores y además las gotitas de saliva que generamos en ella son una de las principales vías de contagio.
Los problemas bucales, como la periodontitis, pueden agravar infecciones en otras partes del cuerpo, sobre todo en personas con un sistema inmunitario débil.
Con la circulación del virus, la atención odontológica se encuentra muy limitada a casos de urgencia, emergencia, hemorragias, traumatismos, dolores intensos, infecciones, tratamientos a personas con enfermedades crónicas cardiovasculares, diabetes, etc. Para lo cual se activa un protocolo consensuado (CORA- AOA) de seguridad e higiene para que no haya ningún riesgo de contagio entre paciente y odontólogo, con un consentimiento básico de atención odontológica Covid-19 con previa evaluación del paciente si presenta algún criterio epidemiológico o clínico, medidas de desinfección, esterilización, lavado de manos, barreras de protección (guantes-barbijo quirúrgico-anteojos de protección- ropa de trabajo), uso de colutorios durante 30 segundos previo a cualquier procedimiento odontológico ya que disminuye mucho la carga viral, y el uso de dique de goma (membrana de látex natural que aísla el diente a tratar del resto de la boca), el cual disminuye la carga viral un 70% al mantener un campo odontológico limpio y seco de saliva y sangre en la cavidad bucal. Las prácticas odontológicas que generan aerosolización (partículas pequeñas transportadas por el aire en forma de aerosol) con contenido de saliva y sangre son la principal vía de trasmisión del virus cómo en el tallado de prótesis, cirugía con implantes, retiro de brackets, pulido de la superficie del esmalte dentario, etc. El lapso tiempo entre paciente y paciente debe ser de 1 hora, y en caso de generación de aerosoles en la práctica odontológica, debe ser 3 hs. Los primeros turnos deben otorgarse a pacientes de riesgo y mayores de 60 años.

Este protocolo de atención está en revisión constante y actualización de manera permanente.
En este contexto se sugiere mantenerse hidratado a lo largo del día, ayuda a evitar acumulación de placa bacteriana en la línea de las encías, uso de ciertos antisépticos presentes en enjuagues bucales, cepillado de dientes mínimo 2 veces por día, evitar dulces que al contacto con bacterias produce acidez y da mayor predisposición a formación de caries, limpieza de la lengua (con raspador lingual o cabezal trasero de cepillo de dientes) ya que se acumulan restos de alimentos, bacterias y células muertas y la misma tiene un papel importante en la deglución, el habla y el sentido del gusto. No usar cerdas del cepillo de dientes para limpieza de la lengua. Uso de pasta dental con flúor, evitando pastas de dientes con carbón, cambio de cepillo de dientes cada 3 meses con cerdas flexibles y puntas redondeadas, uso de hilo dental, etc.
En esta pandemia el miedo al contagio disminuyó las visitas al dentista. No subestimar ningún signo o síntoma a nivel bucal. Ante la duda requerir una atención odontológica pediátrica o del adulto.


Resumen del 07-07-20
Fuente: Organización Mundial de la Salud (OMS); Departamento de Microbiología, Parasitología e Inmunología de la Facultad de Medicina (UBA); Sistema Nacional de Vigilancia de Salud.
Tema¿Cómo se desarrolla y evalúa una vacuna?
El principio de toda vacuna es exponer al organismo a un microorganismo con dosis seguras, para que el sistema inmune lo reconozca y desarrolle un mecanismo de defensa ante un posible contagio.
Fue descubierta en 1778, cuando el médico rural e investigador Edgard Jenner observó que las mujeres ordeñadoras de leche que se habían contagiado de viruela bovina (manifestando pequeñas lesiones en manos), quedaban a salvo de enfermar de viruela común humana. En 1796 se realizó la primera vacunación con éxito en la historia.

Tipos de vacunas:
- según su naturaleza microbiológica: bacterianas o virales
- según su composición: atenuadas e inactivadas

-Vacunas atenuadas: utilizan microorganismos vivos que carecen de virulencia. Es una forma debilitada del germen que causa enfermedad.
-Vacunas inactivadas: utilizan microorganismos muertos. Pueden ser enteros, fracciones, antígenos o toxoide del mismo microorganismo.

Una vacuna debe superar tres fases clínicas de investigación para llegar a la población general.

Fase 0 o Pre Clínica: ensayos in vítro y en animales como ratones. Debe demostrar que genera una respuesta inmunológica en animales.

Fase Clínica I: estudia si es segura, descartando efectos adversos, y si genera una respuesta inmunológica. Participan entre 20 y 100 personas saludables voluntarias.

Fase Clínica II: estudia rangos de dosis. El objetivo es determinar las dosis que se usarán en fase III. Estudia seguridad, qué efectos secundarios son más comunes y qué grado de inmunidad logra. Participan entre 200 a 400 personas voluntarias representativas de la población objetivo. En condiciones normales, la duración de esta fase es de 2 años.

Fase Clínica III: estudia la eficacia en la población en riesgo de infección representable a la población a quien iría dirigida, cómo evolucionan las personas que fueron vacunadas respecto a las que no, mide la seguridad en un gran número de individuos, se recolectan datos estadísticos, se estudian efectos secundarios que no aparecieron en fase II. Se realiza en 5.000 personas voluntarias. A veces esta fase llega a 5 años de investigación hasta estar en condiciones de pedir autorización a las autoridades regulatorias para obtener una licencia y poder, de esta forma, distribuir la vacuna y comenzar campañas de vacunación a nivel mundial. Este proceso de licenciamiento y distribución suele tardar hasta un año y medio.

Fase Clínica IV: se sigue realizando un monitoreo de calidad y seguridad a través de la vigilancia de eventos atribuibles a vacunaciones e inmunizaciones activas y pasivas.

En esta pandemia de COVID-19, más de 40 países se han comprometido a ayudar al desarrollo de una vacuna contra el virus SARS-CoV2, en el menor tiempo posible.



Resumen del 04-07-20
Fuente: Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), Sociedad Argentina de Infectología (SADI), Ministerio de Salud de la Nación, Nationwide Children’s Hospital - College of Medicine (Columbus, EE.UU.), Hospital de Pediatría Prof. Dr. Juan P Garrahan, Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez, Sistema Nacional de Vigilancia de Salud.
Tema: Covid-19 en niños: ¿interferencia, sinergismo o competencia con virus respiratorios?
Con la época invernal aparecen las infecciones respiratorias agudas: gripe, bronquiolitis, adenovirus, etc. En Argentina, mueren por año alrededor de 150 a 200 niños menores de 5 años por infecciones respiratorias, la tercera causa de muerte después de las causas perinatales,  anormalidades congénitas y cromosómicas.
En 2019 se registraron 250 mil casos de infecciones respiratorias en todo el país.  Habitualmente, el número de casos comienza en aumento en la semana epidemiológica número 12, llegando a un pico en la 25 con 10000 casos por semana y, luego, el descenso gradual hasta la semana 39.
¿Este año la aparición del Covid-19 generará interferencia, potenciación o coexistencia con las enfermedades estacionales?
Hay dos grupos etarios pediátricos con mayor incidencia de Covid-19: el lactante menor de 1 año, que se presenta asintomático o puede tener una bronquiolitis agregada, y el preadolescente, comportándose la enfermedad como en el adulto o como un síndrome proinflamatorio.
En la edad intermedia los factores de riesgo como cardiopatía, inmunosupresión, diabetes y obesidad juegan un papel importante.
El nuevo Coronavirus se está imponiendo en un 83% a 85% en la circulación viral comunitaria, detectándose hasta tres veces menos casos de infecciones respiratorias con respecto al 2019.
Esta disminución de la bronquiolitis, además de la interferencia del Covid-19, se debe al aislamiento; es decir, no ir al colegio, a guarderías, cuidar la higiene y practicar el distanciamiento social.
El Sistema Nacional de Vigilancia de Salud informó, a finales de mayo, que las infecciones respiratorias agudas graves que requieren internación disminuyeron un 42%, y hay 75% menos de casos de bronquiolitis en niños. A su vez, el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez confecciona un boletín en el área de epidemiología, informando cero casos de internaciones por bronquiolitis en mayo de este año.
El Ministerio de Salud informó un aumento del 90% de los casos del virus SARS CoV2, un 1% para la bronquiolitis, 3% para la influenza y 5% para el adenovirus.
Esto nos habla del virus pandémico ocupando el nicho ecológico de un ecosistema, y la dificultad de transmisibilidad de otros virus respiratorios. Lo mismo ocurrió en el año 2009, cuando el virus de la Gripe A H1N1 ocupó el nicho del virus de la bronquiolitis y la limitó.


Resumen del 30-06-20
Tema
¿Qué es la Bronquiolitis?
La bronquiolitis es una enfermedad de las vías respiratorias inferiores con inflamación y secreciones en bronquios y bronquiolos, lo que dificulta la respiración por obstrucción en el paso del aire. La bronquiolitis es la causa más frecuente de internación en edad pediátrica.
Es una infección aguda de origen viral siendo el Virus Sincicial Respiratorio o Virus Sincitial Respiratorio (VSR) el agente más frecuente, afectando a personas de toda edad, incluidos los ancianos, y con una mayor incidencia en la primera infancia, niños de entre 2 y 6 meses de vida hasta los 2 años. Se presenta más frecuentemente en varones, bebés prematuros, niños sin lactancia materna, niños con exposición pasiva al humo del tabaco, niños con enfermedad respiratoria o cardíaca crónica e inmunocomprometidos. Es estacional, ocurre entre mayo y septiembre en nuestro país.
Otros virus que pueden causar bronquiolitis: rinovirus (resfriado común), virus de la gripe, adenovirus, coronavirus, neumovirus, virus de la parainfluenza y metapneumovirus humano.
Se transmite a través de las gotitas de flugge al toser, estornudar o a través del contacto con elementos contaminados, como los juguetes.
La bronquilitis es una enfermedad viral leve que comienza como un resfrío común, con fiebre, congestión nasal, moco nasal, tos, otitis, que dura de 2 a 3 días y se resuelve en 7 días. Esto ocurre si los síntomas empeoran:
- Aumento de la tos
- Aumento de la fiebre a más de 38°C
- Respiración sibilante al expirar, rápida y superficial.
- Aumento de la frecuencia cardíaca, la retracción subcostal y en el cuello, al inspirar por la dificultad respiratoria
- Ensanchamiento de las fosas nasales
- Aparición de vómitos luego de la tos silbidos en el pecho
- Aumento de la frecuencia respiratoria
- Irritabilidad
- Falta de apetito
- Dificultad para dormir.

Casos graves
En los cuadros graves, hay fatiga, somnolencia, disminución de la diuresis (orina diaria), con deshidratación, apneas (breves episodios donde dejan de respirar), cianosis, coloración azulada de labios y uñas por falta de oxigenación.
La bronquiolitis grave es rápida, por eso es de internación y tratamiento obligatorio en un hospital. Se resuelve entre los 12 y 21 días.

Tratamiento
El tratamiento es sintomático: medicamentos antitérmicos, despeje de las vías respiratorias del niño, oxígeno húmedo, hidratación, corrección postural en el niño. Solo se deben administrar antibióticos si hay infección bacteriana sobreagregada, por ejemplo, una neumonía bacteriana.
Desde la Sociedad Argentina de Pediatría se recomienda que la pandemia no impida hacer los controles de salud con el pediatra:
NO posponer el calendario de vacunación
- Evitar el contacto con adultos con virus de la gripe
- Evitar lugares con mucha aglomeración de personas
- Alejar al niño de fumadores
- Lavado de manos continuo
- Los niños de hasta 3 años NO deben usar barbijo.